Desde hace ya tiempo, existe un gran consenso sobre que, en términos generales, un ecualizador paramétrico es la mejor herramienta para ecualizar y corregir la respuesta de un sistema de sonido profesional. El ecualizador paramétrico es la herramienta más apropiada debido a que permite controlar independientemente los tres parámetros de un filtro activo: frecuencia, ancho de banda y ganancia. En lo que no existe ya tanto consenso es con el número de bandas que se deben utilizar en un ajuste. ¿Cuál es el número de bandas apropiado? Estarás diciendo que “dependerá de la respuesta del sistema”, y eso es cierto. Pero a voz de pronto, la mayoría podría pensar que serían necesarias unas 10 o 12 bandas para corregir correctamente la respuesta de un altavoz o subsistema en una sala.
En este breve escrito, intentaremos mostrar cómo sólo 6 bandas de ecualización paramétrica suelen ser más que suficientes para corregir un determinado altavoz, canal o subsistema.

Veamos un ejemplo. En las figuras 1 y 2 puede verse la respuesta de un altavoz en un determinado punto principal de medición, que hemos denominado Posición 1, y lo que podría ser la respuesta complementaria (invertida) de su ecualización.

Ecualizador Paramétrico

Ecualizador Paramétrico: Figura 1

EQ invertida. 13 bandas de ecualizador paramétrico

Ecualizador Paramétrico: Figura 2

En esa ecualización aplicada, se han utilizado al menos 14 bandas de ecualización paramétrica, y parece ser una ecualización adecuada.
Sin embargo, el objetivo final del ajuste es una respuesta adecuada, no sólo en un punto, sino en el mayor área posible. Una comparativa de la respuesta en varios puntos puede verse en la figura 3:

Respuesta en las 4 posiciones

Ecualizador Paramétrico: Figura 3

Si comparamos, por ejemplo, la respuesta de la posición 2 con la ecualización decidida para la posición 1, observamos que ésta ya no es tan “adecuada” como lo parecía antes, Figura 4.

EQ invertida vs. posición 2

Figura 4

Fijémonos ahora en el bosque, no en el árbol, es decir, veamos el promedio de las respuestas obtenidas para esas posiciones diferentes, Figura 5.

Promedio de todas las posiciones

Ecualizador Paramétrico: Figura 5

La respuesta promediada nos ayuda a ver las tendencias de la respuesta global de una manera sencilla y utilizando muy pocos datos. Son esas tendencias globales las que deben marcar las decisiones y el sentido del ajuste. De este modo, los ajustes realizados no serán los mejores posibles para un punto concreto de la sala, pero si resultarán beneficiosos para la mayoría. En ese sentido, si comparamos la ecualización inicial con la respuesta promediada, Figura 6, observamos que hay varias zonas donde no se mejora la respuesta sino que, por el contrario, empeora.

EQ invertida vs. trazado promediado

Ecualizador Paramétrico: Figura 6

Si hubiéramos utilizado la respuesta promediada para tomas las decisiones de ajuste fijándonos en sus tendencias, mirando el bosque no el árbol, posiblemente la ecualización elegida podría haber sido como la mostrada en la figura 7, en donde sólo se han utilizado 3 bandas paramétricas.

EQ sencilla_ Sólo tres bandas de ecualizador paramétrico

Ecualizador Paramétrico: figura 7

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José Manuel Martín